En una hermosa fiesta ritual realizada al pie de las esculturas Presencias Tutelares, ubicadas en el kilómetro 18,5 de la Carretera Panamericana, sector de Acha, las escuelas rurales de Arica celebraron el Machaq Mara o Año Nuevo Aymara, la llegada del año que simboliza el retorno del sol y la recepción de nuevas energía cósmicas.

Al mítico lugar llegaron en buses las delegaciones de las escuelas General Manuel Baquedano de Poconchile, Pampa Algodonal, Molino y Valle de Chaca, que conforman el llamado Microcentro Arica, con sus grupos de danzas, profesores y apoderados, quienes cantaron los himnos nacionales y de Arica, la bienvenida estuvo a cargo del coordinador Hugo Cerda Medina, director de Escuela de Chaca. Luego de la ceremonia sagrada de la Pawa, a cargo de la educadora tradicional Damalina Mamani, se iniciaron las danzas de los niños y niñas de las escuelas rurales.

El coordinador del Microcentro Arica, profesor Hugo  Cerda Medina, expresó: “El 21 de junio celebramos el Año Nuevo Aymara, nuestras escuelas tienen un 96 por ciento de alumnos y alumnas de este origen, en consecuencia es una fecha muy significativa, porque nuestros pueblos originario merecen todo nuestro respeto y gratitud. Las escuelas se preparan para estar presentes en este maravilloso lugar”.

El director subrogante del DAEM, profesor Víctor Quintanilla por su parte puntualizó: “Una extraordinaria tradición cultural que se realiza en las Presencias Tutelares, un lugar lleno de simbolismo andino. Felicitamos a las escuelas del Microcentro por su excelente trabajo, la dedicación de sus profesores, la alegría de sus alumnos y  la dedicación de sus padres y apoderados”.

En tanto Joselyn Cepeda, profesora de inglés de las escuelas de Molino, Chaca y Pampa Algodonal dijo: “Linda experiencia y muy emocionante, con mucho trabajo ya que nos dividimos los quehaceres para que todo salga bien. Empezamos algo muy pequeño y con el tiempo esta fiesta en las Presencias Tutelares se ha transformado en un gran evento que llama la atención de la comunidad. Hago un llamado a que Arica llegue en masa a este lugar cada 20 de junio, para participar en el inicio del año nuevo aymara”.

Al final de ceremonia todo el mundo bailó el Cacharpalla y una ronda gigantesca rodeó las presencias tutelares, y hasta el sol (Tata Inti) apareció entre las nubes y se integró a la gran fiesta aymara.

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